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日志


La Esencia Del Tiempo. Cap 2. Parte 1

La Esencia Del Tiempo.

Capítulo 2.

 

La nieve brillaba hermosa, completamente blanca, reflejando la luz de las estrellas y la luna. La tranquilidad reinaba sobre todo y todos. El fuego, las armas y las explosiones ya solo eran recuerdos lejanos de una terrible realidad.

 

Abrió los ojos, sentía el cuerpo entumecido por la fría nieve que le cubría poco a poco. Intento levantarse pero el dolor en su pecho le obligaba a permanecer quieto.

 

–Calma, todo va a estar bien –escucho la voz de una persona cerca de él. Por algún extraño motivo, no pudo distinguir su rostro.

 

– ¿Voy… a morir? –escucho su propia voz muy débil y en un susurro apagado, se le estaba acabando el tiempo.

 

–Por supuesto que no.

 

–Tengo… miedo…

 

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Abrió los ojos al sentir un rayo de luz sobre su rostro. Se sentó en la cama y se quedo pensando sobre el sueño que acaba de tener, un sueño peculiar pero, de cierta manera, lo sentía familiar. Camino hacia el mueble que sostenía la jofaina y vertió un poco de agua, lavo su rostro y después seco su rostro con la toalla que tenía cerca. Fue a sentarse en uno de los sillones y reparo sobre el lugar en el que se encontraba.

 

La habitación era amplia, con paredes blancas enmarcadas con rosas rojas, tenia una enorme cama doselada cubierta con sedas de colores armónicos; al otro extremo, se encontraba el juego de cuatro sillones y mesa de madera, exquisitamente detallada; el techo se cubría de un cielo falso donde unos pequeños serafines jugaban sobre las nubes y, para coronar, un enorme candelabro de oro. Hermosa habitación, pensó, sin embargo, ningún elemento se le hacia conocido… ningún detalle… ningún recuerdo…

 

Se levanto precipitadamente del cómodo sillón y avanzo hacia el espejo, de cuerpo completo, que estaba al lado del ropero. Se observo, tal cual era, de pies a cabeza, su piel blanca, su porte, sus cabellos rubios y sus ojos dorados…

 

– ¡Quién demonios eres tú! –le pregunto a su reflejo. No podía recordar nada, ni su nombre, su origen o cualquier detalle que creyera importante. Se sentía más nervioso cada vez que intentaba recordar algo, lo que fuera… pero nada llegaba, solo tenia un vago recuerdo, más que nada un sentimiento, de que algo o alguien le faltaba.

 

–Buenas días, señor. Veo que ya despertó.

 

A través del espejo, vio el reflejo de un hombre que se encontraba recargado en el marco de la puerta, su cabello era plateado, casi blanco, y sus ojos, grises, denotaban una actitud de superioridad. Giro su rostro para observarle mejor, fue ahí cuando tomo detalle sobre sus ropas, usaba unos pantalones negros, muy pegados al cuerpo, que se le escondían dentro de unas botas que casi le llegaban a las rodillas, su camisa era blanca, con holanes al final de los puños y en el cuello, sobre esta llevaba un chaleco negro ribeteado en oro y piedras preciosas.

 

El sujeto de cabello plateado siguió recargado, mirándole fijamente. Ninguno decía o hacia algo, solo esperaban la reacción del otro. Finalmente, el de cabello plateado, caminó hacia los sillones mientras sonreía levemente.

 

– ¿Quién es usted? –pregunto el chico de cabello rubio, seguía sin moverse de su lugar.

 

–Mi nombre es Dorian y soy el dueño de esta mansión.

 

Se miraron fijamente a los ojos, uno sentado y el otro de pie, era fácil notar que ambos no se caían en gracia. Finalmente, el de ojos dorados decidió romper el silencio.

 

– ¿Lo conozco de algún lado, señor? –se sentó en el sillón opuesto a donde Dorian se encontraba. En ningún momento aparto la vista, incluso adopto su porte de superioridad.

 

–No creo que tengas ese placer, Eiri.

 

Se sintió un poco molesto al escuchar su respuesta, sin embargo, quedo descolocado al analizar que le había llamado por un nombre, ¿Eiri?

 

– ¿Usted… me conoce?

 

–De cierta manera. Es verdad, que no tenemos una amistad de años –su tono era sarcástico –pero ya sabia que ustedes vendrían.

 

– ¿Ustedes?

 

–Por supuesto, tú  y tus amigos.

 

–…

 

–Veo que no recuerdas nada, esto será más difícil de lo que imaginé…

 

– ¿A que se refiere?

 

–Tratare de explicártelo lo más breve posible. Quizás, en un principio no me creas pero debes confiar en mis palabras.

 

–…

 

–Muy bien, empezare con una pequeña clase de historia y espero que me pongas atención. Durante los últimos años, ha habido señales en las estrellas de que un cambio se avecina, el ser que liderara estos cambios se conoce como Shamed, el fuego de Dios, se cree que es una fuente interminable de poder pero nadie le ha visto jamás, por lo que no sabemos que forma tiene. La leyenda cuenta que cuando el mundo se vea envuelto en oscuridad, Shamed bajara de los cielos y, con su poder divino, creara un poderoso ejército y el mundo volverá a ser como antes.

 

– ¿Y eso que tiene que ver conmigo… nosotros?

 

–Es a lo que voy. Según los sabios, hace 18 años, Shamed llego a este mundo pero aun no tenemos noticias de él. También, durante ese tiempo, un grupo de criaturas demoníacas estuvieron destruyendo poblado tras poblado, creemos que iban en busca de Shamed. Cualquiera que fuese el caso, esos demonios fueron capturados y regresados al infierno, no sin antes de que dejaran fuego y destrucción tras de sus pasos. Según las profecías, con la llegada de Shamed al mundo, el juicio de Dios sobre los hombres debió haber ocurrido hace ya varios días pero nada ha ocurrido. Es ahí donde entran ustedes, con estos cambios el futuro se forjara pero, sin este pasado, tu futuro no puede existir.

 

–Espera un momento, ¿dices  MI futuro?

 

–Sí. En tu futuro deben estar ocurriendo calamidades y todo es ocasionado por seres intrusos que han modificado la historia. Se nos aviso que un grupo de seis magos serian enviados de una época distinta a la nuestra para asegurarse de detener a los intrusos. Es por eso que no puedes recordar nada de tu vida pues nada de eso ha ocurrido aun.

 

Al terminar de hablar Dorian, ambos guardaron silencio. Eiri trataba de asimilar cada una de las palabras dichas por Dorian, todo le sonaba como un cuento muy elaborado o, simplemente, una broma de mal gusto.

 

– ¿Cómo puedo creer todo lo que dices? Tal ves solo tratas de aprovecharte de una persona que ha perdido la memoria.

 

–Tú no has perdido la memoria, solo estas algo confundido por los efectos de la magia.

 

– ¡Magia!  ¿Que eso no lo usan los magos con largas barbas  y sombreros de pico? –Eiri no le creía  ni una sola palabra. Magos, Viajes en el tiempo, El advenimiento de Dios, todas esas eran historias para que los niños se fueran a dormir. Su actitud era de completa incredulidad y, eso, Dorian lo noto.

 

–Esta bien, no me creas. Aun así debemos salir, hay ciertas personas que debes conocer –sin darle tiempo de replica, una sirvienta ya entraba a la habitación seguida de otras dos. –Por favor, atiendan a nuestro invitado como es debido. Debe estar listo lo mas pronto posible.

 

–Como usted ordene, señor.

 

Dorian salio de la habitación dejando que la servidumbre hiciera su trabajo, antes de cerrar la puerta le guiño un ojo a Eiri.

 

–Disfruta la estadía.

 

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Los árboles milenarios, que conformaban el bosque, se abrían paso dando lugar a un estrecho camino pedregoso. Un par de magníficos percherones, dignos representantes de su raza europea y más grandes que una persona, cabalgaban  jalando con porte orgulloso el suntuoso carruaje en el que iban Eiri y Dorian.

 

El joven de cabellos dorados estaba sentado cerca de una de las ventanillas, deleitándose con el espectáculo que ofrecía la luz solar colándose entre las copas de los árboles creando cientos de tonalidades de verde, de vez en cuando se alcanzaban a escuchar sonidos de los animales que allí habitaban. Quedo libre de pensamientos y solo dejo que la suave brisa meciera sus cabellos y el dulce olor a pino inundara sus pulmones, se le antojo cerrar los ojos y dejarse llevar por la tranquilidad que le invadía, lo hubiera hecho de haber estado solo. Observo de reojo a su acompañante, había cierto detalle en él, quizás el aura que le envolvía, que no le permitía fiarse por completo. Tal vez solo era el hecho de que lo sentía como un completo extraño.

 

Volvió su vista al bosque al sentir que Dorian le devolvía la mirada. Recordó la charla que habían tenido durante la maña, su historia era difícil de creer sino es que imposible, pero ¿Qué era verdad y que era mentira? No tenia memoria de nada, ni siquiera su propio nombre le sonaba conocido… ¿Cómo creer? Se imagino caminando por aquellos parajes, completamente solo y sin ningún sentido de orientación. Por lo menos, eso es lo que la servidumbre le había contado.

 

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–El joven Dorian le encontró vagando en el bosque –hablo una de las sirvientas.

 

–Es cierto, el chico del establo también estaba allí.

 

–Tiene suerte de haberse topado con el joven Dorian. Él es una persona muy amable, todo un caballero. No se preocupe, seguro le ayudara a encontrar a su familia –la más grande de las sirvientas le sonrió amablemente cuando termino de calzarle unas botas.

 

–Probablemente, sea miembro de la realeza, con ese rostro y ese porte –murmuro la más joven de las tres, pero todos la escucharon con claridad.

 

– ¡Hanna, que cosas dices frente al señor! Ten mas respeto sino quieres que te de una tunda.

 

– ¡Lo siento, abuela!

 

– ¿Les habrán atacado los ladrones? Este lugar ya no es tan seguro como antes. Pablo, el chico del establo, me contó que le encontraron deambulando como sonámbulo y que no tenía voluntad propia. ¿En verdad no recuerda nada, señor?

 

–No.

 

–Mmm… Ya veo. Aun así es preocupante…

 

– ¡Ustedes dos, dejen ya de murmurar como unas urracas! Mejor vayan a avisarle al joven Dorian que su invitado ya esta listo.

 

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La Esencia Del Tiempo. Cap 2. Parte 2

 

Deambulando sin conciencia… ¿Por qué no lograba recordar nada? Se dio pequeños golpes en la frente en un intento por obligarse a hacer memoria.

 

No es bueno que te esfuerces demasiado –dijo Dorian al verle tan agobiado , recordaras todo a su debido momento.

 

¡Cállate! Tú no has pasado por esto así que no digas entenderme –su mal humor se hacia cada vez más notorio.

 

Tienes razón, no he pasado por una situación similar. De todas formas, era solo un consejo, no tienes por que enojarte.

 

Eiri no contesto, sabia muy bien que había sido grosero con su benefactor pero le molestaba sobremanera que la gente sintiera lastima por él.

 

Llegamos.

 

Dorian le mostró una enorme mansión que se encontraba en un claro, el lugar no era tan lujoso como la mansión de Dorian pero aun así era impresionante. El carruaje llego hasta las enormes puertas de madera que conformaban la entrada principal, ambos bajaron del carruaje en el momento en que las puertas de la mansión se abrían. El que salió fue un hombre de mediana estatura, su rostro lucía unas cuantas arrugas, símbolo de que era ya mayor, sin embargo, su cabello era tan oscuro como una noche sin luna y sus ojos eran de un azul muy intenso, sus ropas eran muy similares a las que Dorian y Eiri vestían solo que las de él eran de color verde. El hombre bajo la escalinata, a sus costados, dos enormes leones de mármol se sentaban orgullosos sobre sus cuartos traseros.

 

– ¡Dorian, cuanto tiempo! –dijo el hombre mientras le abrazaba afectuosamente.

 

– ¡Bassil, mi viejo amigo! ¿Cómo has estado?

 

Mientras aquellos dos hombres hablaban, Eiri observaba los amplios jardines que se extendían hacia todas las direcciones de la propiedad o la elaborada arquitectura del lugar; de pronto, sintió un golpe seco y un par de brazos que le rodearon el cuello.

 

– ¡Eiri, por Dios! ¡Estas bien!

 

Una mujer le gritaba al oído, dejándolo casi sordo, pero solo alcanzo a ver su larga melena castaña, un grupo de personas salió escandalosamente de detrás de la puerta y le rodearon con marcado entusiasmo, todos hablaban sobre lo felices que se sentían de poder verlo de bueno.

 

– ¡Vaya, anciano! –dijo un joven de cabellos cortos y negros dirigiéndose a Bassil –Tenia razón, si somos casi iguales –el chico hacia ahínco al hecho de que Eiri y él eran idénticos.

 

–Estuvimos tan preocupados de que algo malo te hubiese ocurrido –la mujer de cabello castaño se apartó un poco para poder hablarle de frente, sin embargo, sus brazos no dejaban de abrazarlo.

 

–Pero si decías no acordarte de él –el que hablo fue un chico, probablemente él mas joven del grupo, su cabello era de un peculiar color verde.

 

– ¡Cállate, Ryuichi!

 

Todos hablaban, reían o bromeaban, Eiri se sentía confundido y un poco agobiado de ser el centro de atención, no lograba entender porque todos le hablaban de forma tan familiar. El resto le miraban atento, esperando que dijera algo  pero, al notar que ni siquiera sonreía un poco o salía con alguna de sus frases sarcásticas, se preocuparon.

 

– ¿Te encuentras bien? –pregunto un hombre de cabello rubio al que todos llamaban Tohma.

 

–Él no los recuerda –intervino Dorian.

 

– ¿Es eso cierto? –pregunto Bassil.

 

–Así es. Parece que le afecto un poco más que al resto.

 

– ¡QUEEE! –chillo Mika, mientras los demás no dejaban de observar a Eiri como si fuera el ser mas extraño del mundo.

 

–No hay de que preocuparse –repuso Bassil, su sonrisa sincera y sin preocupaciones les hizo sentir un poco mas relajados –recordara todo a su debido momento, como cada uno de ustedes lo hizo, solo es cuestión de tiempo.

 

Un poco después de que el grupo, en especial Mika, pudieran creer en las palabras de Bassil y antes de que Eiri terminara asesinando a alguien, entraron a la enorme casa. Bassil les condujo a través de largos pasillos, adornados con una sobria decoración en tonos arenas y con mobiliario de pino rojo, llegaron a una de las tantas salas de reuniones que allí había, todos tomaron asiento en diversos lugares y dejaron que Dorian y Bassil se acomodaran en el lugar principal, a la vista de todos. Una sirvienta trajo una charola con té y aperitivos.

 

–Hasta ahora solo están enterados de una pequeña fracción del porque se encuentran aquí. Quizás algunos recuerden unos cuantos detalles y quizás otros no sepan absolutamente nada, es por eso que Dorian y yo los hemos reunido en este lugar. Mi hogar se encuentra lejos del pueblo y, por lo tanto, es el lugar mas seguro en el que podremos hablar libremente, no teman en despejar sus dudas. Para empezar, permítanme hacer las debidas presentaciones. Él –dijo señalando cortésmente a Dorian –es Lord Dorian Knight, uno de los ocho caballeros encargados de mantener la ley por todo el reino y encargado de proteger el pueblo de Velma.

 

–Mucho gusto –Dorian se puso de pie e hizo una leve inclinación en forma de saludo.

 

–Mi nombre es Bassil Harwick. Súbdito leal a la corona y medico real –también se levanto de su asiento haciendo una reverencia mas pronunciada. Al instante, uno a uno de los presentes se fueron levantando y presentándose ante sus  anfitriones.

 

El primero en presentarse fue un hombre de alta estatura, cabello largo hasta la cintura, recogido en una alta coleta y de color rubio. Su porte era despreocupado.

 

–Hi! Mi nombre es Claude pero prefiero que me digan K.

 

–Mucho gusto, mi nombre es Tohma –hizo una reverencia similar a la de Dorian. Su cabello también era rubio pero mucho mas corto comparado al de K y perfectamente peinado, su porte era el de todo un caballero y jamás perdió la amable sonrisa de su rostro.

 

–Na No Da. Yo soy Ryuichi –este era el chico de cabello verde y cara de niño, al igual que su actitud, su sonrisa era contagiosa y saludó levantando una de sus manos –y él es Kumagoro –señalo hacia uno de sus hombros y sonrió a la “cosa” que allí había, por supuesto que ninguno de los demás pudo ver al tal Kumagoro, Eiri se pregunto quien era realmente el afectado.

 

–Un placer conocerles, mi nombre es Mika –la “hermana” de Eiri se presento de la forma tradicional, o por lo menos como ella creía recordar, un fuerte apretón de manos.

 

– ¿Qué tal? Yo soy Tatsuha –Tatsuha era prácticamente idéntico a Eiri solo con la única diferencia de que su cabello y sus ojos eran negros.

 

Eiri les observaba atentamente, tratando de recordar los nombres de cada uno, cuando noto que era su turno de presentarse se pregunto como debía hacerlo, no estaba muy seguro de que su nombre fuera Eiri pero no quedaba mas, por lo menos era una forma de que le nombraran en lo que su mente volvía a estar en orden.

 

–Mi nombre es Eiri –un chispazo de luz le vino a la cabeza y sin darle tiempo de analizar sus palabras, concluyo –Yuki Eiri.

 

Todos se quedaron asombrados, en especial Mika y Tatsuha pues ese nombre se les hacia mas que familiar. Tohma estuvo a punto de decir algo cuando una pequeña vocecilla le interrumpió.

 

– ¡Abuelo! –la persona gritó desde la puerta de entrada, que quedaba un poco retirada de aquélla habitación, y una rápida sucesión de pasos se dejo oír por todo el recinto. Todos giraron sus rostros hacia las puertas de la sala cuando estas fueron abiertas de par en par pero lo único que pudieron ver fue una veloz ráfaga rosa que se lanzo hacia los brazos de Bassil.

 

– ¡Abuelo, ya llegue!

 

–Con su permiso, maestro –un joven de largos y lisos cabellos rojos esperaba en la puerta a que se le permitiera entrar al cuarto.

 

–Pasa, Hiro. ¡Shuichi! ¿Qué significa esto?

 

La pelotita rosa que felizmente colgaba del cuello de Bassil resulto ser un chico demasiado efusivo y con un par de hermosos ojos amatistas, color nunca visto por ninguno de los presentes.

 

–Es que... ¿no me extrañaste? –lloriqueo Shuichi.

 

–No es eso, pero te he dicho que te comportes cuando hay invitados –el hombre se llevó una mano en la frente mientras suspiraba cansinamente.

 

– ¡Ah, lo siento! –el pelirrosa dejo de colgarse y se paro a uno de los costados de Bassil con el rostro sonrojado y la mirada baja, en verdad no se había percatado de la presencia de los demás.

 

–Tonto –le susurro Hiro cuando fue a colocarse a su lado.

 

–Jajaja, siempre tan notorio, Shuichi.

 

–Bue... Buenos días, señor Knight –el chico aun continuaba avergonzado.

 

–Disculpen el comportamiento de este niño –hablo Bassil. Eiri no le quitaba la vista de encima al pelirrosa, nunca había conocido persona más escandalosa y poco común como él... bueno, no es que aun recordara mucho pero, una cosa si era segura, nunca se podría olvidar a una persona como Shuichi.

 

–Creo que usted es el único que no les conoce, señor Eiri –dijo el peliblanco al notar como Eiri no apartaba su vista del chico.

 

–Tienes razón, Dorian. Permítame que se los presente, joven. Él es Shuichi –Bassil señalo al pelirrosa.

 

–Hola –saludo en voz muy bajita Shuichi, elevó levemente el rostro pero enseguida lo bajo, completamente ruborizado, al chocar su mirada con aquel par de ojos dorados.

 

–Y él es Hiro.

 

–Un placer conocerle, señor –se notaba que Hiro era mayor que Shuichi y mucho más educado.

 

–Ambos son mis aprendices.

 

– ¿Aprendices? –pregunto Eiri.

 

–Sí. En el futuro, ambos se convertirán en magos.

 

“Otra vez con lo mismo”, pensó el rubio, le comenzaba a fastidiar el que todos hablaran de magos y magia como si tal cosa fuera real. Sin embrago, sintió algo removerse en su interior al escuchar la palabra “aprendices”... él también había tenido un maestro y un compañero, pero... ¿donde y cuando?

 

– ¿Se encuentra bien, señor? –pregunto Shuichi al ver que Eiri masajeaba su sien. El rubio le miro intensamente a lo que Shuichi se volvió a ruborizar y pensar que, tal vez, había sido imprudente con su comentario.

 

–No te preocupes, estoy bien –contesto Eiri desviando su mirada hacia otro punto de la habitación.

 

–Será mejor que descanse, todos ustedes –repuso Bassil. –El viaje ha sido largo y sus cuerpos aun no están preparados, tómense este día para descansar y mañana les contare todo lo que deben saber.

 

–Pero, ¿no seria mejor que nos lo dijera ahora, anciano?

 

–La paciencia es un valor que debe aprender, joven Tatsuha. Aun así, temo que por ahora no cuento con el tiempo suficiente; Dorian y yo tenemos un asunto importante que atender y no llegaremos hasta ya entrada la noche. No se preocupen, este lugar es seguro y los dejo bajo el cuidado de Hiro y Shuichi... Bueno, el cuidado de Hiro.

 

– ¡Oye! –reclamo el pelirrosa inflando sus mejillas.

 

–Jajaja, espero que se sientan como en casa.

 

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Una Absurda Canción de Amor. Track 2

“Una Absurda Canción de Amor”

Track 2

 

 

El cielo se había despertado completamente despejado esa mañana y así se mantuvo hasta que el sol se oculto en el horizonte. Shuichi caminaba alegremente a través de las calles que lo llevarían a su hogar. Había sido una semana terriblemente ocupada pero por fin había terminado y tenía todo el fin de semana para disfrutar un merecido descanso, aunque dudaba de que así fuera.

 

Yuki había partido rumbo a Los Angeles, CA a realizar una gira promotora de su nuevo libro, pero por lo que pudo escuchar Shuichi en los programas de espectáculos, este ya se encontraba entre los 10 número uno de Norteamérica, en verdad que su koi tenia talento.

 

8:00 PM marcaba el reloj digital en la muñeca de Shuichi, aun le quedaban dos horas hasta la llegada de Yuki, así que decidió prepararle una sorpresa; cambio de dirección, esperaba que el tiempo le alcanzara para todas las compras que ahora tenia que realizar.

 

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El vuelo con procedencia de California había aterrizado puntual sobre el aeropuerto de Tokio en Japón. Los pasajeros comenzaron a recoger sus maletas en la banda transportadora y se dirigieron a sus destinos, entre ellos el famoso escritor Eiri Yuki. Traía puestas sus ya conocidas gafas oscuras para que nadie lo renociera, aunque no parecía ser necesario ya que el aeropuerto se encontraba particularmente solo, claro, era febrero, casi nadie viajaba en aquellas fechas.

 

Salio del edificio y subió al primer taxi que encontró en la entrada, dio la dirección al chofer y se acomodo en el asiento trasero. Se encontraba agotado después de toda aquella semana de estar firmando libros y dar entrevistas, deseaba poder estar pronto en su cama y dormir hasta muy tarde.

 

Veía la ciudad a través de las ventanas del auto, ya no había tanta nieve en las calles o en los parques pero aun corría un aire helado en la noche y las madrugadas. Le traía muchos recuerdos esa época del año, pero el tiempo había tomado su curso y él aun seguía en este, tratando de vivir cada día sin permitir que el pasado lo atormentara, todo esto lo había logrado gracias a una persona, aunque nunca lo dijera abiertamente sabia que era así.

 

Un escalofrió recorrió su cuerpo. Subió el cuello del abrigo intentando cubrirse un poco mas, pero sabia que no era a causa del frió, sino de lo ocurrido unos días atrás y las preguntas que surgieron a partir de entonces.

 

La semana lejos de su pareja le habían servido para meditar lo que había ocurrido en su vida hasta entonces, como el pasado quedaba atrás y su persona cambiaba según transcurrían las estaciones, pero las cosas no son miel sobre hojuelas y él lo sabia perfectamente, no podían continuar así para siempre, todo acaba al final. Todo se termina rompiendo, tarde o temprano.

 

El conductor aviso que habían llegado a la dirección dada, tomo el dinero y dio las buenas noches al pasajero, se alejo por la amplia calle. Eiri tomo el elevador y pulso el botón del piso en el que estaba su departamento, espero unos momentos y la puerta se abrió, camino los últimos pasos e introdujo la llave en la cerradura. El lugar se encontraba completamente oscuro. Debe estar “trabajando” pensó sarcásticamente, busco el interruptor en la pared cuando sintió que algo  se le venia encima y casi lo derribaba.

 

        ¡YUKI! – esa voz le grito en el oído casi reventándolo - ¡Te extrañe mucho! Que bueno que regresaste ¿Cómo te fue? ¿Me trajiste algo? –

 

        Bien y no – contesto, intentando mostrarse molesto. – ¿Quieres hacer el favor de quitarte de encima? No puedo caminar, baka. –

 

        ¡Ah! Lo siento – siguió los pasos del escritor hasta la habitación. - ¿Estuvo bien la gira? Escuche que a tu libro le iba muy bien, ¿es cierto? – decía muy animadamente.

 

        ¿Si ya sabes la respuesta, para que preguntas? –

 

        Porque… quería que tú me lo dijeras… – hizo un puchero. Solo quería hacer plática, ¿Por qué se enoja tanto conmigo? pensó.

 

Yuki suspiro, a veces su pareja podía ser muy molesta pero tierna a la vez. – Ya te lo dije – suavizo su voz – me fue bien y como supongo que escuchaste la editorial esta muy complacida por las ventas, ¿feliz? –

 

        Si, gracias – una gran sonrisa cubrió su rostro. – Te prepare una sorpresa. –

 

        ¿Sorpresa? –

 

        Si, pero tienes que cerrar los ojos.   

 

        No –

 

        Pero… si no los cierras, no es sorpresa. –

 

        No estoy para juegos Shuichi, solo quiero dormir. – dijo tajantemente.

 

        Pero… – lagrimitas amenazaban con salir de sus ojos.

 

        Ya te dije que NO y es definitivo. –

 

 

 

 

 

 

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Shuichi guiaba de la mano a Yuki a través de los pasillos del departamento porque este tenía los ojos cerrados.

 

        ¡Ya los puedes abrir! –  dijo Shuichi.

 

Se encontraban en el comedor, la mesa estaba cubierta con un mantel blanco, rosas en un florero y velas sobre los candelabros, la habitación lucia completamente distinta bajo los efectos de aquella luz. La cena se encontraba servida para dos.

 

        ¿Te gusta? – pregunto el cantante.

 

        ¿Tú preparaste esto? –

 

        ¡Si!  – se sentía orgulloso.

 

        ¿Tú solo? –

 

        …si… ¿Por qué? – ya no tanto.

 

Eiri se acerco a la mesa, los platos estaban cubiertos por charolas.

 

        Supongo que son hamburguesas – dijo mientras le echaba un vistazo a la mesa.

 

        ¡Claro que no! ¿Cómo puedes pensar eso? – se mostraba un poco ofendido.

 

        Shuichi, te conozco. Si no son hamburguesas, de seguro es algún alimento abundante en grasas, de un tiempo de compra de 15 minutos o menos y cero saludable. – trataba de no imaginar la asquerosidad que podía esconderse en tan lindo decorado. – O por lo menos lo pensaste. Y no me mientas. – dijo antes de que Shu comenzara a protestar.

 

        Yo… bueno… al principio lo pensé…-

 

        Lo sabía. – giro los ojos.

 

        Pero como no te gusta nada de eso, cambie de idea y pase a un restaurante al que vas muy seguido y… – comenzó a jugar con sus manos.

 

        ¿Y? –

 

        Y, como no entendí nada de la carta, el mesero me explico lo que eran y… ¡me dio mucho asco! ¿¡Cómo puedes comer caracoles!? –

 

        Restaurante francés, debí imaginarlo. –

 

        Así que me puse a buscar otra cosa, pero no encontraba nada. Entonces recordé un lugar al que fuimos hace tiempo y que nos había gustado a ambos, así que compre todo ahí. Espero que te guste. – esto ultimo lo dijo en susurro mientras que quitaba las charolas que cubría los platos.

 

        Comida italiana… supongo que… - comenzó a recorrer los platillos con la vista – claro, pizza. – Lanzo una mirada acusadora contra el pelirrosa.

 

        Si… – evadió la mirada – ¿te gusta? –

 

        Supongo que esta bien… – dijo mientras se sentaba a la mesa.

 

        ¿En verdad? ¡Que bueno! – Shuichi estaba muy feliz. – Pero… -

 

        ¿Qué? – Yuki comenzó a servirse pasta.

 

        ¿Cómo supiste que todo lo había comprado? Pude haberlo cocinado. –

 

        Lo único que te he visto “cocinar” es un plato de cereal con leche y a lo mucho un emparedado con mermelada. Si tú hubieses preparado todo esto, lo mas seguro es que no estuviéramos cenando o, en el peor de los casos, el edificio se encontraría en llamas en este preciso momento. –

 

        ¡YUKI! ¿¡Por qué dices eso!? No soy tan malo en la cocina… ¿o si? –

 

        El peor – una sonrisa se curveo en sus labios.

 

        ¡Yuki! –

 

        Será mejor que comiences a comer – sirvió vino tinto en las copas – o tendrás que comer la pizza fría. – esta vez, ambos sonrieron.

 

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¿Qué paso después? Pregunto la voz.

 

Yuki y yo nos fuimos a la habitación, estuvimos juntos. Fue una noche maravillosa.

 

¿Paso algo extraño? Algo fuera de lugar, que no fuera común en él.

 

No, no paso nada.

 

¿Seguro?

 

¿Qué insinúas? ¡Claro que no hubo nada extraño!, Yuki era Yuki y yo era yo, ¡nada más!

 

Recuerda Shuichi, tienes que recordar todo para poder crecer.

 

No puedo. Su voz era desesperada. Me pides que recuerde cosas que no puedo… porque nunca paso nada malo. Comenzó a llorar. No paso nada…

 

Mi querido niño, no cierres tu mente a la verdad. Dices no poder recordar porque en realidad no quieres hacerlo, te cierras ante una verdad que temes que te destruya. Pero debes verlo, debes aprender de ello… Aunque duela... La verdad siempre duele…

 

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La Esencia del Tiempo. Cap 1

La Esencia Del Tiempo.

Capítulo 1.

 

Corrió lo más rápido que sus piernas le permitían, tratando de evadir los árboles, ramas y arbustos que se atravesaban en su camino. Una rama le golpeo el extremo izquierdo de su rostro provocándole una profunda herida; sin tomarle importancia, continuo corriendo, el corazón le latía a mil por hora y los pulmones le dolían por la fría neblina que cubría el bosque. Una raíz se atoro entre sus pies haciéndole caer estrepitosamente al suelo del bosque. Se levanto con rapidez sintiendo un enorme cansancio sobre su cuerpo adolorido, no sabía cuanto llevaba huyendo de sus perseguidores pero seguro que ya era mucho tiempo. Se cercioro de que su pequeño pasajero no se hubiese lastimado al caer, sonrió al ver que no era así.

 

Continúo avanzado sin dirección alguna, hacia ya largo rato que se encontraba perdida y sin las brillantes estrellas que guiaran su camino. Escucho ruidos tras de sí, se quedo quieta poniendo atención para descubrir su procedencia. Los cazadores estaban cerca, no había duda,  y si intentaba huir ellos escucharían sus pasos. Pensó lo más rápido que la situación le permitía, debía existir alguna solución, algún método que le permitiera continuar con vida. No podía luchar contra ellos, era uno contra cien de aquellos monstruos, un completo suicido. Su magia tampoco le seria de gran ayuda pues llevaba poco tiempo de haberse separado de su maestro y nunca se había caracterizado por su habilidad en el combate, más bien era una curandera. Pero no podía permitir que esos seres lastimaran su tesoro ¡Jamás permitiría algo así!

 

Apretó con fuerza el pequeño bulto y, sin encontrar una mejor opción, se lanzo a la huida nuevamente; tenía razón, los cazadores le habían escuchado y ahora avanzaban hacia la dirección que ella había tomado. ¿En cuanto tiempo le darían alcance? No estaba segura y tampoco quería saberlo. El miedo y la desesperación le hacían malas jugadas a su mente comenzando a inundarla de oscuros pensamientos, sintió enormes deseos  de arrodillarse, llorar y suplicar misericordia a Aquel en lo Alto.

 

Por  si fuera poco, los ruidos y visiones de la masacre de su pueblo se hicieron presentes con la misma intensidad de que si fuesen en ese mismo instante. El amor de su vida, su esposo, estaba muerto, su maestro, su familia y sus amigos también lo estaban; todos ellos habían sido victimas de los seres infernales. Sin embargo, esas muertes en realidad habían sido sacrificios para que ella y su pequeño hijo pudieran huir y encontrar un futuro mejor, no solo para ellos sino para la humanidad completa. No debía darse por vencida.

 

Llego a un claro donde unas pequeñas motas de luz surgían de entre los capullos cerrados de las flores. Se sobresalto al creer que eran parte del grupo de cazadores pero, al observarlas con atención, comprendió que no era así. Estos pequeños seres, hadas, comenzaron a danzar frente a sus ojos haciéndole sentir tranquila; con graciosos y sincronizados movimientos le guiaron hasta el hueco de un árbol, un lugar perfecto para esconderse. Sin pensarlo dos veces y dedicando  una ultima sonrisa de agradecimiento, se acomodo en la parte mas profunda del tronco, donde solo ella, con su delgado cuerpo, pudiera entrar. Las hadas se quedaron un momento mas, brindándole un poco de luz, pero no tardaron en inquietarse y apagar su brillo, escondiéndose ellas también de las criaturas que acaban de llegar al claro.

 

Contrajo un poco su cuerpo, en un acto de autoprotección, como si con ello pudiera volverse completamente invisible, obligo a su respiración a tornarse lenta y pausada y rogó para que los violentos latidos de su corazón no la delataran. Por una grieta, pudo ver desfilar los cuerpos deformes de sus perseguidores, seres amorfos traídos desde el mismísimo inframundo, nunca imagino presenciar tal espectáculo. Supuso que estarían intentando localizar su rastro o, quizás, sabían que ella se ocultaba en ese lugar. Volvió a sentir una oleada de pánico y, en respuesta, volvió a abrazar a su pequeño niño, este asomo su rostro de entre las mantas que le cubrían y le dedico una dulce sonrisa a su madre, seguramente imaginaba que todo era un juego... Ojala que así fuera…

 

Por un momento, deseo ser una persona normal, poder estar en su humilde hogar preparándose para la llegada de su esposo que vendría cansado después de un arduo día de jornada y rezar para que su hijo creciera sano y fuerte y pudiese encontrar una buena mujer con la cual casarse y formar su propia familia, era lo único que deseaba, ver a su bebé convertirse en un hombre de bien. Pero era imposible, todo aquello no dejaba de ser mas que una simple ilusión, un sueño; desde el día en que nació estaba pronosticado que ella no seria una persona cualquiera y que su destino la llevaría a un camino difícil de recorrer, su abuela se lo había dicho y su maestro también.

 

Recordó con cariño a aquel hombre de enorme estatura, cuerpo fornido y fría mirada, era como ver a un enorme oso a punto de devorarte o eso era lo que ella había pensado la primera vez que le vio. En esa ocasión, acaba de perder a sus padres y lo único que conocía del mundo eran la tristeza, el miedo y la humillación. Pero todo cambio cuando ese hombre se topo en su camino, le dio techo y comida, incluso le brindo educación y, al final, la había adoptado como a su hija y le amaba de igual forma. Bajo su tutela, su vida había estado llena de dichas y, gracias a él, había conocido al chico que se convertiría en el padre de su hijo. Si, había sido muy feliz y agradecida con la vida... pero la felicidad no puede durar para siempre... un par de lágrimas rodaron por su rostro al recordar la forma en que los había visto morir. Ojala un día pudiera contarle a su hijo acerca de su padre y lo valiente que había sido.

 

Se asomo una vez más por la grieta pero ya no vio nada ni nadie, al parecer los cazadores habían optado por buscar en otro lugar. Su instinto le decía que saliera de aquel lugar y corriera lo más rápido posible  pero sabía muy bien que aquello era su peor opción; finalmente, decidió esperar a que las hadas la buscaran de nuevo o hasta que el sol del amanecer alejara toda aquella oscuridad. Suspiro cansinamente y busco una posición en la que su cuerpo pudiera descansar un poco, sabia que era imprudente dormir pero, por lo menos, necesitaría fuerzas para llegar al próximo poblado.

 

El silencio lo envolvió todo, ni siquiera el viento hacia mecer las copas de los árboles, esto le incomodo, nunca le había gustado el silencio y la tranquilidad absolutas, le hacían sentirse, de cierto modo, insegura. Desvió su vista hacia el claro pero, esta vez, solo sintió un punzante dolor en su costado derecho, su grito fue desgarrador y se mezclo con el feroz rugir de una bestia; sintió el aliento caliente sobre su rostro, y sus ojos verdes se toparon con un fulgor rojo. En la parte baja de su cuerpo, cerca del abdomen, una enorme garra la atravesaba de lado a lado. Una serie de gruñidos se escucharon cerca del árbol, el grupo de cazadores la había encontrado y, ahora, buscaban una forma de sacarla.

 

Ella se debatía entre la dulce inconsciencia o el instinto de madre, su hijo, su último ser querido,  debía sobrevivir sin importar las consecuencias. Juntando todas sus fuerzas, saco una pequeña daga de dentro de sus ropas y la clavo sobre el brazo de su agresor; al contacto con la piel del monstruo, la daga comenzó a quemar de forma lenta y muy dolorosa haciendo que las garras fueran retiradas abruptamente y que la herida, sobre el frágil cuerpo de la mujer, se hiciera más grande y rompiendo un par de costillas. Quiso arrastrarse hacia algún rincón mas profundo y angosto dentro del árbol pero, a cada momento, se sentía más débil y su vista se volvía borrosa.

 

Enormes pedazos de madera iban cayendo a cada zarpazo revelando su seguro interior y a sus inquilinos. El ultimo de los pedazos cayo entre las hebras del pasto cubierto por el roció, solo entonces los cazadores encontraron lo que estaban buscando, la mujer yacía sobre la tierra en posición fetal, cubriendo con su cuerpo la pequeña manta. Tenía los ojos cerrados con fuerza pues temía recordar aquella horrible imagen por toda la eternidad, deseo poder recordar algún hechizo que le pudiera salvar la vida pero solo le quedaba orar por la salvación de su pequeño…

 

Escucho una voz, gruesa y rasposa, hablar en una lengua extraña que no logro entender, sin embargo, no fue necesario pues, al instante, los cazadores se lanzaron sobre ella…

 

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El sol iba iluminando cada pequeño rincón del valle de Oen, brindando ese chispazo de vida que solo es posible con el amanecer pero, en esa ocasión, el desesperado grito de una mujer se escucho por toda la extensión del valle…

La Esencia del Tiempo. Introduccion

La Esencia Del Tiempo.

Introducción.

 

Dicen que la magia ha muerto. Es más, dicen que nunca existió. Pero nosotros sabemos que no es así, nosotros hemos Despertado y vemos con vista mística más allá de lo que nos quieren hacer creer.

Desde el principio hubo dos grupos dentro de los Despertados, los que seguían el camino místico y los que se guiaban por la filosofía y la ciencia. Durante mucho tiempo apenas había diferencias entre unos y otros, pero al final de la Edad Mítica, al aumentar la población, los conocimientos y, muchas veces, guerras, persecuciones o hambrunas, comenzó la separación.

La auténtica Guerra de la Ascensión empezó en la época del Renacimiento, cuando varios grupos de los filósofo-científicos se unió bajo el nombre de Orden de la Razón, y decidió que la Realidad no podía seguir creyendo en cuentos de dragones y hadas, declarando la guerra a los Pretéritos, a los feéricos, a las brujas y a los seres de la noche. Así, comenzaron a influir en los Durmientes infiltrándose en la Inquisición y los cazadores de brujos.

Después de todo ello, el Concilio contó de nuevo con Nueve miembros después de mucho tiempo. La Tecnocracia abarcó todo el mundo, dominando a una gran parte de los Durmientes. Los Nefandos, magos caídos y corrompidos por los demonios, alcanzaron un gran poder gracias al desencanto y la corrupción del siglo XX. Y los Merodeadores, magos que han degenerado hacia el caos de la locura más absoluta, han aumentado inmensamente su número.

Los Nefandos son los magos caídos, aquellos que siguen la Senda del Descenso, también llamada Senda de los Gritos. Escogen la oscuridad por encima de la luz, sirviendo a señores Demonios, a seres llegados de más allá del Horizonte y a criaturas del Wyrm.

Los Merodeadores son magos del caos, magos que están completamente locos. Se supone que una vez fueron magos o Durmientes normales, pero algo provocó que cambiasen, y ahora están completamente entregados al cambio eterno.

El mundo se rige por tres conceptos básicos, tres conceptos que le dan su forma. Los magos les llaman Dinamismo, Inmovilidad y Entropía.

El Dinamismo es la fuerza creadora que da vida a la Tierra. Los magos Tradicionales son criaturas Dinámicas (los Merodeadores también, pero mucho más caóticos).

La Inmovilidad hace que las cosas, al llegar a su madurez, se estabilicen para alcanzar el equilibrio (los Tecnócratas son seres de la Inmovilidad).

La Entropía es la fuerza destructiva que provoca que todo se corrompa al llegar su momento. Gracias a la Entropía, que hace que todo se destruya, el Dinamismo puede volver a crear nuevas cosas a partir de sus restos (los Nefandos son parte activa de la Entropía).

El principio de la magia se basa en el conocimiento y utilización de estos conceptos. Un mago crea y da vida a las cosas, para que estas sigan su curso, se estabilicen, se corrompan y puedan volver a ser creadas cosas nuevas en su lugar.

Los magos pueden llegar a caer fácilmente en el Hubris, un exceso de orgullo debido a su necesidad de acumular poder y conocimientos, y a su ansia por demostrarlo delante de los demás. El Hubris es capaz de provocar un aislamiento mental de la realidad en el mago que lo sufre.

 

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Una Absurda Canción de Amor. Track 1

“Una Absurda Canción de Amor”

Track 1

 

 

Oscuridad…Silencio…

 

Todo a su alrededor, completa y absoluta oscuridad, no existía el mas pequeño rastro de luminosidad que le pudiera dar una idea del lugar en el que se encontraba, pero, a diferencia del resto, de su cuerpo parecía emanar luz ya que podía observarse con completa claridad.

¿Dónde estoy? Intento decir, pero el sonido no salía de su boca. ¿Estoy muerto? La idea paso varias veces por su mente, pero nada era certero. Comenzó a caminar pero no existía algún punto de referencia que le mostrara el movimiento; se sentía flotar, era como estar sobre el agua.

 

En algunas ocasiones creyó escuchar otras voces, pero jamás vio a otro ser, trato de recordar el porque se encontraba en aquel lugar o como es que había llegado, pero su mente estaba en blanco, ni siquiera recordaba su nombre.

 

Empezó a sentir temor pero algo en su interior le pidió calma; una fresca brisa comenzó a mecer sus cabellos y una voz se hizo presente. Calma Shuichi ya nada puede lastimarte, ahora solo te toca observar y aprender.

 

Shuichi intento decir algo, pero las imágenes comenzaron a correr frente a sus ojos, imágenes de su vida, de quien era y lo que había hecho. Su madre, su hermana, su padre y sus abuelos que habían muerto siendo él muy pequeño, todas las personas que quería se encontraban presentes, comenzó a recordar, todos aquellos momentos de inmensa felicidad, también los de absoluta tristeza, todos en conjunto le dejaban sentimientos e ideas de lo que debía aprender.

 

“La nieve cubría toda la extensión que sus ojos abarcaban. Iba en un viaje escolar en el monte Fuji, a su lado iba su mejor amigo, Hiroshi, al cual le agradecía todos los momentos que estuvo a su lado apoyándolo en los momentos difíciles de su vida, deseaba poder decírselo en persona, lo haría después. Había sido un día muy divertido, uno de los mejores en su vida. Nunca lo olvidaría.”

 

Fue un día hermoso, todo cubierto de nieve, tan hermosa y tan fría a la vez…pensaba Shuichi, no podía dejar de sonreír…Yuki…

 

Algo en su mente hizo click y los recuerdos comenzaron a llegar tan abruptamente que solo atino en llevarse las manos a la cabeza. Alguien lo estaba esperando, habían hecho una promesa, Shuichi había hecho una promesa alguna vez y la había roto, gruesas lágrimas comenzaron a rodar sobre sus mejillas, no podía romper otra promesa, no a él.

 

No quiero morir, pensaba, ¡No puedo morir! ¡Debo regresar! ¡Quiero verlo otra vez! Más lágrimas cubrieron su rostro.

Todos morimos Shuichi, es parte del aprendizaje, unos mueren jóvenes, otros viejos, existe quien ni siquiera llega a nacer. Es parte del ciclo. Contesto la voz, tan suave y tranquila como la primera vez que Shuichi la escucho.

 

¿Quién eres? ¿Por qué no me dejas ir? Decía entre sollozos.

 

Yo siempre estoy contigo, lo he estado desde el momento en que tu luz comenzó a brillar, y estaré hasta el momento en que se apague, te mostrare lo que has hecho y deberás aprender cuanto puedas y, cuando lo hagas, serás juzgado. Volvió a decir la voz, en el mismo tono de antes. Ahora debes continuar observando.

 

Las imágenes de lo que Shuichi había nombrado una vez como <<su muerte en vida>> comenzaron a suceder, el comienzo que lo llevaría hasta el final de aquella situación. Shuichi solo podía pensar en una cosa…No quiero morir…No aún…

 

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La luz roja, que se encontraba encima de la puerta de cirugía, continuaba encendida, llevaba así cerca de 4 horas y aun no había indicios de que fuera a apagarse pronto. Las personas que permanecían en la sala de espera habían intentado de todo para distraer la mente, charlar, beber café, ver la TV, pero parecía que nada disminuía la tensión. Decidieron bajar a la cafetería a comer algo solo después de que una enfermera les aseguro que los llamaría cuando Shuichi saliera. Dos personas continuaron en aquella habitación, Eiri Yuki y Andrei Pavlovich.

 

Andrei tenía poco tiempo de haber llegado al hospital a diferencia de Eiri, que llevaba más de 12 horas de estadía en el lugar. El joven productor se encontraba muy preocupado por la salud del vocalista de Bad Luck – como todos los demás -, quería escuchar su voz entonando alguna de sus canciones, ensayando las nuevas coreografías, verlo en las mañanas cuando aun dormía. Pero conocía el diagnostico y las probabilidades, no creía en los milagros y sabia que esta no iba a ser la excepción, solo podía confiar en la fortaleza y ganas de vivir de Shuichi.

 

Yuki caminaba de un lado a otro y parecía no pensar en nada, se había mantenido aislado a los demás, observando las horas pasar y el movimiento de la gente por la concurrida calle que se dejaba ver desde el décimo piso, tantas vidas, quizás millones, y ahora él se encontraba esperando a que una sola no se apagara. Solo la luminosidad de aquellos ojos violetas podía regresarle la extinguida calma. Lo prometió, se aferraba al pensamiento, como quien se aferra a una oración, se que lo lograra.

 

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Hablando De...

 
XD  Hoy en "Hablando De...", ok ok, lo sé, esto no es un programa de TV o similar, solo kería recomendarles un anime k acano de encontrar.
Debo admitir k al principio no me habia llamado nada nadita la atención pero, todo gracias a un AMV (como siempre), la curiosidad me ganó y me puse a ver el 1er cap.
 
Es bastante gracioso, tiene un humor ligero k no te deja parar de reir, con los personajes... indicados... creo. Al principio pense k era yaoi (:P lo admito) pero me lleve una leve decepcion en el primer cap. Aun así, es ampliamente recomendado para akellos k disfrutan de un humor ligero, con dialogos simples y con mucha tonteria escrita.
 
Ah, cierto! Jejeje, casi lo olvido, la serie se llama:

Ouran High School Host Club

;D Disfrutenlo!

Aki va una lista breve de los personajes principales ;D

Tamaki: también conocido como el Rey, Host Número Uno o el Papá XDjajajaja

Kyouya: la sombra del Rey (XD eso es muy bueno) o la Mamá

Haruhi: XD  la princesa y kien inicia los problemas

Los demás son los personajes Homos (jajajaja según el Rey)

Hikaru y Kaoru: son los gemelos malvados (literalmente); si fuera miembro de ese club *o* Definitivamente iría con ellos, son mi dosis recomendada de Yaoi XD

Honey: *o* Me encanta este niño, es como Momiji en Fruits Basket

Takashi: es... como la nana de Honey XD Aún no sé mucho de él, digamos k no cuenta su vida a cualkiera k se le pone enfrente.

Y, como soy más k linda, tbn pondre el primer cap ;D Enjoy it!

  
Ep 1 (1/3) : http://www.youtube.com/watch?v=bWOSupQXYws
Ep 1 (2/3) : http://www.youtube.com/watch?v=DrUumEoBzhQ
Ep 1 (3/3) : http://www.youtube.com/watch?v=N-Z1JTVe2nw
 
Aclaro: NO ES YAOI, XD aunk me gusta pensar lo contrario

Lo Que NO Deben Ver Esta Semana Santa

Ayer y hoy me fui al cine, chalalala, muy feliz muy feliz pork ando disfrutando mis vacas de Semana Santa, y me dije: "Oh, Tani ¿k peli verás el día de hoy?" y me respondí: "Pues Conquistadores pork es la k proxima k va a empezar". Asi k me compre 2 tickets para Conquistadores (hasta me pidieron mi ID o credencial del IFE) y entre a verla (n_n  antes tuve k comprar una crepa pork me moria de hambre u_u maldita dieta).
 
Al día siguiente me dije: "Oh, Tani, hoy es miercoles ¿irás al cine?" y yo me dije: "Si, ¿pork no? Yo no soy la k paga XD". Así k me fui a ese cine askeroso k solo pelicula vieja pasan (Cinepolis)... otra vez... Fui a la takilla y me compre 2 tickets para 300 (y me volvieron a pedir ID o IFE card), ahora no compre nada pork ya había empezado y pork tenía kien me cuidara de no romper la dieta x_X.
 
Por dios, por buda, por satanas, por kien kieran! NO VAYAN A VER NI CONQUISTADORES(PATHFINDER) NI 300!!!   MUCHO MENOS 300!!! >_< Son el par de peliculas MAS askerosas k haya visto en mi askerosa vida, aburridas, sin historia, con güamasos (golpes) pero ni tantos, como k nos peleamos pero nos keremos, no, no, no, pura jotita sale en 300, neta!!  Y no tengo en nada de los homos, al contrario, pero... ARGH!!! DIOS!!! K horror! Kiero k me devuelvan mi dinero pero, como soy, me dije: "No, hay k darle una oportunidad a la peli, a lo mejor el principio no es bueno pero despues..."
 
Y el }%$&$ despues JAMAS llego T_T pork nos castigan con cosas TAN espantosas!!??? K los productores, directores no ven el mugrero k estan haciendo? Y todavia me venden 300 como la peli revoucionaria de efectos especiales. SI SON LOS MISMOS QUE EN MATRIX Y EL SEÑOR DE LOS ANILLOS!!! Poco falto para k saliera un wey evitando las flechas y lanzas como Neo, pero eso si, con muchos implantes y capita roja >_< ODIO EL CINE ACTUAL!!!
 
n_n  Por su atención, gracias!

La Cumbia Metalera

Esto me lo pasaron anoche, disculpen si es demasiado idiota pero, en verdad, el estar depiert@ tan tarde y viendo cosas... "indecentes" **risita maligna** no dejan nada bueno
 
XD Disfrutenlo mucho. Un saludo ludo ludo a Milhouse por ser la musa para este post, jajajaja